sáb. May 18th, 2019

CARLOS «GULLIT» PEÑA Y EDUARDO HERRERA A LOS RANGERS DE ESCOCIA

El club más ganador del fútbol escocés ha apostado por los mexicanos Carlos Peña y Eduardo Herrera para blindar la plantilla dirigida por Pedro Caixhina, con pasado en México

Pedro Caixinha, un entrenador portugués, consiguió empleo en México tras una recomendación de José Mourinho. El club Santos Laguna necesitaba estratega en el 2012 y querían salirse del mismo carrusel de directores técnicos en el país. Apostaron por Caixinha, un profesional formado en las escuelas de la UEFA y que ahora dirige al conjunto más ganador de Escocia, los Rangers de Glasgow. Para el inicio de la siguiente temporada ha fichado a dos futbolistas mexicanos que le fascinaron, Carlos Peña y Eduardo Herrera.

En cuanto Caixinha llegó a México cambió la forma para entrenar. Decidió que la pretemporada no la harían, como la mayoría de los clubes, en alguna playa. “Un pianista no ensaya corriendo alrededor del piano”, explicaba el portugués. Desde el primer entrenamiento les daba la pelota. “No recuerdo que haya hecho un entrenamiento dos veces. Pedro sabía jalar la presión hacia a él para quitársela a los jugadores, como Mourinho”, comenta Alberto Ruiz, periodista local de Claro Sports.

El también entrenador del Nacional de Portugal estuvo tres años en el Santos Laguna. En su paso ganó la copa, la liga y la supercopa. Pero antes de llevar a la cumbre al equipo de Torreón, Coahuila, tuvo que encararse con las cabecillas de la plantilla, Juan Pablo Rodríguez y el gran meta Oswaldo Sánchez. Pedro Caixinha les despidió. “El entrenador hablaba de que quería una jerarquía directa hacia él”, añade Ruiz.

A Caixinha le iba de perlas al grado de que fue considerado como candidato para dirigir a la selección mexicana luego de que Miguel Piojo Herrera dejara su lugar vacante. El portugués quiere regresar, en algún punto, a México. Uno de sus pupilos fue Eduardo Herrera (Ciudad de México, 1988), delantero de los Pumas, que jugó a préstamo un corto periodo en la laguna. Ahora le ha buscado para reforzar su delantera al gastar 1,5 dólares. En los últimos seis meses sólo pudo marcar tres veces en la liga con Veracruz. Herrera es un delantero de área, que defiende el balón de espaldas y que sabe cómo aprovechar su 188 centímetros le validan para ser un gran rematador con la cabeza.

Peña, un futbolista atribulado

El primer mexicano al que buscó Caixinha para nutrir a sus Rangers fue Carlos Peña (Ciudad Victoria, 1990), apodado el Gullit por su parecido al futbolista holandés Rudd Gullit. Peña no fue su jugador y solo coincidió con él cuando se enfrentaban. “Pedro aceptó muchas veces que era un jugador que le gustaba mucho, lo quería en Santos”, añade Alberto Ruiz.

Peña ha sido un futbolista atribulado por su conducta fuera de la cancha y por la nostalgia. Cuando salió de León, por primera vez en 2015, soltó un llanto durante su última conferencia. No se quería ir del equipo al cual llegó en 2011. El conjunto esmeralda estaba estancado en la segunda división, Peña llegaba para foguearse. “Va a venir un carnalito mío, necesito que me lo cuides bien. Es un chico que se llama Carlos Peña, le dicen el Gullit, es a toda madre”, le dijo Carlos Velázquez, exportero del club, a Gustavo Parra, el utilero.

Lo primero que le dijo Parra a Peña, hoy nuevo fichaje del Rangers, fue “oye, güey, ¿por qué te dicen así? Ni te pareces”. La plantilla del León logró el ascenso a la siguiente temporada. Ya en la primera división ganaron dos títulos de liga. “Todos crecimos económicamente. Él le había comprado una camioneta a otro futbolista, Ulises Mendivil. Pero a su camioneta no le servía la batería. “Yo pasaba por el hotel donde se hospedaba cuando recién llegó aquí. Antes de ir a los entrenamientos le pasaba corriente a su auto”, recuerda Parra.

Peña juega como un mediocampista ofensivo que mueve su musculatura a toda velocidad. Es hábil como asistente de goles. “Desde la segunda división no le ha gustado hablar con la prensa. No le gusta vender humo”, explica Parra. Pese a ello le ha costado lidiar con su conducta fuera de la cancha. La prensa lo exhibió en sus momentos de juerga cuando jugaba con las Chivas, incluso, en enero pasado la policía le detuvo luego de chocar su automóvil, un Mini Cooper negro, contra otro. Los agentes le dejaron ir luego de que los daños no fueron mayores.

«Es un tipo que engancha en cualquier equipo. A veces, durante la comida, me paraba a comer y él le ponía chile o mucha sal a mi comida. Solo estaba molestando junto con su compadre Luis Montes. No son eran nada serios, eran bien canijos cuando estaban juntos», recuerda Parra quien fue uno de los últimos que vio al Gullit Peña antes de viajar a Escocia.

Peña ha arribado a los Rangers, una escuadra que terminó en la tercera posición. El mexicano no llega en el cenit de su talento. En el pasado torneo jugó el 56 por ciento de los minutos y sumó dos goles. Su último partido con la selección de su país fue frente a Chile, en aquel episodio de terror del 0-7. Con Caixhina busca volver a irradiar.

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